domingo, 1 de febrero de 2009

Fernando Castillo Velasco al recibir el Premio Bicentenario de Arquitectura

Premio Bicentenario 2008
Stgo. 3 de Diciembre del 2.008.
Excelentísima. Señora Presidenta de la República,
Mil gracias por la cariñosa acogida que me brinda al hacerme parte importante de esta ceremonia en la cual, la Comisión Bicentenario , la Corporación del Patrimonio Cultural de Chile y la Universidad de Chile me han distinguido con el Premio Bicentenario 2008.
Por cierto que no me considero merecedor de tan alto elogio a mi persona.
Sin embargo, no puedo sino sentirme pleno de una emocionada alegría al pensar que un Jurado, idóneo y libre para elegir, se haya fijado en mi nombre, entre muchos otros, para otorgar un reconocimiento a una larga trayectoria de vida tan plenamente vivida y que no ha tenido otra trascendencia, que haber podido, siempre, elegir el camino de la honestidad y la lealtad para con uno mismo y para con los demás.
Por otra parte, pienso que, de alguna manera, mi vocación y profesión de arquitecto ha debido influir en la decisión del Jurado, pensando que, dentro del grupo de los diez Premios Bicentenario que se habrán otorgado hasta el año 2.010, era importante un representante de la arquitectura, por la decidida participación que nosotros tenemos en la construcción de las obras que van marcando como verdaderos hitos, el paso del tiempo, dejando constancia con ellas del avance en los planos de la cultura, la ingeniería y la arquitectura.
Sin embargo, ese rol, no puede ser motivo para que nuestros únicos anhelos sean la generación de monstruosas ciudades, cementerios o desiertos de hormigón armado donde circulan las muchedumbres silenciosas. No podemos, tampoco, aceptar el trabajo como una dura imposición, que destruye las hermosas vocaciones que todo ser humano lleva consigo. Así como tampoco es aceptable pensar que, para corregir el atochamiento de automóviles en la ciudad, se use el camino de perforar cerros, hacer túneles bajo los ríos y adelgazar las veredas por donde, antes, paseaba el peatón.
Es la arquitectura, mirada como la obra del pueblo, parte importante en el camino de la redención humana. Cae pues, sobre los arquitectos una parte en la responsabilidad de la construcción de una sociedad, donde primen los valores de la calidad de la vida sobre la cantidad de objetos y cosas que nos obligan a poseer deshumanizando, con ello, nuestras vidas para hacer del automóvil el protagonista de la ciudad.
Pero, más allá de las construcciones, por espectaculares que ellas sean, lo más importante, para marcar en el recuerdo colectivo los años que vamos cumpliendo como Nación de vida independiente, son los valores de la convivencia, de la solidaridad y del sentimiento profundo de pertenecer a un pueblo que valora su propia y autentica cultura y que va dejando marcas imborrables en su alma, que se constituyen así, en el principal patrimonio que se nos entrega para construir nuestra historia y transmitir el mejor legado que podemos dejar a las generaciones venideras.

Esta tarde, en que ustedes me acompañan bajo este techo que cubre como un manto protector a todos los habitantes de esta tierra, y me expresan afecto y comprensión hacia lo que yo haya podido realizar, siento la necesidad de clamar ante ustedes para que todos los chilenos nos aboquemos a una necesaria tarea:
Reencontrarnos con actitud más generosa y constructiva, entendiendo con toda su fuerza, que el interés colectivo es más importante que el interés individual; sabiendo que el gobierno que nos hemos dado fue elegido por nosotros, no para que sea el autor y responsable de todo, sino para que abra los espacios a la participación y los compromisos y responsabilidades. Con sinceridad, creo que usted Excelentísima Presidenta, lo ha intentado mil veces y jamás ha recibido una respuesta elevada y comprometida. En cambio, ha recibido mensajes odiosos y destemplados que poco aportan para abrir los caminos. Desgraciadamente estos gestos son resabios de una cultura que se nos impuso y que ha sido arduo y difícil erradicar en los casi veinte años que llevamos de vida en democracia.
Sobre todo, debiéramos enviar un mensaje al sector de la política partidista para que sus miembros expresen, siempre, en sus duros debates, que cada cual sabe respetar y entender que está allí como mandatario de una posición política que se manifestó en las urnas cuando fue elegido. No cabe, pues, dar saltos en el aire y declararse rebelde para, aparecer con posturas rupturitas con el aparente propósito de sobresalir dentro de su medio y aprovechando de una supuesta incultura política de de la gente emerger como un líder carismático y atractivo.
Este debiera ser un mensaje que miles de chilenos pudiéramos enviar a los políticos y sus organizaciones para intentar un cambio en la conciencia, de los valores que hay que defender, y no llevar el ejercicio de la política a desprestigiar a los adversarios y a no respetar a las autoridades que gobiernan,
Así, la celebración del Bicentenario significaría una verdadera revolución cultural en que todos nos haríamos parte de un desafío de imaginación y de honda solidaridad para hacer un llamado masivo y popular que propusiera enmendar el camino hacia el reencuentro con una vida política sana, rigurosa y patriótica, por parte de los protagonistas de esta disciplina y este quehacer tan vital para el desarrollo de nuestro pueblo.
Porque, ¿Qué mejor manera de celebrar el Bicentenario de nuestra patria como Nación libre y soberana que hacer el mayor de los esfuerzos para unir más vitalmente el espíritu de los chilenos en un solo haz de voluntades dispuestas a preservar los valores de la hermandad como la suprema conquista que marque el inicio del tercer centenario, con un significado aún mayor que el que puedan tener las obras de ingeniería y arquitectura que podamos dejar como legado a las generaciones nuevas que van surgiendo con sus propios anhelos y nuevas esperanzas.
Pienso que al venir ustedes aquí, quieren con ello expresar, más allá de los confines de un homenaje, una grave preocupación, una búsqueda de futuro y una voluntad creciente de participación en el destino de la Patria
Porque ya aprendimos una vez que no se enajena la democracia ni por retazos , ni por tiempos fugaces, Se le va al pueblo de las manos toda entera, y por tiempos que serán , siempre, demasiado largos, tristes y onerosos.
Nosotros tenemos el deber de comunicar que sentimos y valoramos a Chile de otro modo, que nos unen, por encima de nuestras alternativas y nuestras trayectorias, una misma voluntad democrática, un mismo rechazo a la violencia y la represión, una idéntica valoración del legado político y de su cultura abierta, pluralista y tolerante.
Yo creo tener el derecho para decirles a ustedes – estimadas amigas y amigos - que creo de la más grande importancia recuperar plenamente para Chile el valor y los ideales de la democracia y de las políticas que de ella surgen y que, hasta ahora no hemos sido capaces alcanzarlas plenamente.
Termino, pues mis palabras que no contienen más que la escasa sabiduría que he podido acumular en mis noventa años de vida.
Pronunciarlas en este ámbito tan especial por su presencia, Excelentísima Señora Presidenta y con la concurrencia de todos ustedes, incluyendo a mis colegas del colegio de Arquitectos y del Ministerio de la Vivienda, que como he sabido, postularon con éxito mi nombre para recibir el honor que ahora estoy recibiendo.
A todos ustedes les entrego mi postrer mensaje de gratitud y amor.




Fernando Castillo Velasco

sábado, 16 de febrero de 2008

Jorge Arrate aceptó candidatura presidencial


La decisión se produce luego de que un grupo de dirigentes y militantes del Partido Socialista le pidiera en una carta tomar dicha determinación. El presidente de la colectividad , Camilo Escalona, sólo se limitó a señalar que “todos quienes quieran presentar su candidatura lo hagan, pues luego la opinión pública decidirá”.

El ex presidente del Partido Socialista (PS), Jorge Arrate, aceptó la petición que le hicieran un grupo de dirigentes y militantes del partido de asumir una candidatura presidencial con miras a las elecciones de 2009.

Esto luego de que los dirigentes -liderados por los diputados Sergio Aguiló y Marco Enríquez-Ominami, además del presidente de la CUT, Arturo Martínez- le entregaran este domingo una carta a nombre de más de 300 militantes de la tienda, en la cual le pidieron asumir este desafío.

En la misiva enviada a Arrate, se le pide "unir las fuerzas de los partidos democráticos y populares con todos los sectores excluidos".

Junto con pedirle a Arrate que asuma el desafío presidencial, en la carta se aboga por un acuerdo "de todas las fuerzas de izquierda" con el objeto de "vencer a la derecha, reemplazar la Constitución antidemocrática que nos impuso la dictadura, derogar el sistema binominal excluyente y avanzar con éxito hacia un nuevo modelo de desarrollo nacional".

La candidatura de Arrate se suma a las aspiraciones del senador Alejandro Navarro y a la del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, este último con el apoyo de la mesa directiva del partido.

Arrate, al momento de aceptar la petición de sus compañeros de partido, criticó la incapacidad de la dirigencia del PS de construir un partido integrador, y dijo que "yo no he visto nunca, en mis 45 años de socialista, una mesa de un partido que se haya convertido de la noche a la mañana en comando electoral de un candidato. Me parece una actitud condenable, eso es lo que lleva al Partido Socialista a situaciones crecientemente incómodas".

En tanto, el presidente de la colectividad, Camilo Escalona, no quiso polemizar frente a la nueva candidatura, limitándose a señalar que le parece bien que todos quienes quieran presentar su candidatura lo hagan, pues luego la opinión pública decidirá.

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Primer encuentro nacional del Nuevo Socialismo

En el marco del debate previo al Congreso del Partido Socialista se han reunido el sábado 27 de octubre en el Palacio Ariztía de Santiago integrantes del Nuevo Socialismo, para discutir un documento base que presentará esta corriente de opinión en dicho Congreso, a realizarse los días 14, 15 y 16 marzo de 2008.

Los participantes lo hicieron en representación de militantes socialistas de todas las regiones del país, y expusieron sus realidades locales, expresando además opiniones sobre el documento base.

La reunión se inició con informes coyuntura, sobre el desarrollo del Congreso en su actual fase y sobre la búsqueda de candidatos a alcaldes y concejales del partido.

Luego de realizado un fructífero debate se acordó:

1.- Generar un cambio en la hegemonía de conducción del PS, dado que la actual dirección del partido socialista restringe los espacios de participación de la militancia y no respeta las instancias de democracia interna, reduciendo el accionar del partido a los arbitrios de la actual mesa directiva.

2.- Reafirmar la propuesta, que consta en el documento de discusión, de que estén presentes en las distintas instancias de dirección del partido quienes ejerzan cargos de representación en organizaciones sociales, como una manera de corregir la brecha que separa hoy al partido socialista del pueblo. Constatamos el distanciamiento del partido de los intereses y problemas de los ciudadanos y ciudadanas, algo que se traduce en un creciente alejamiento del partido de las organizaciones de trabajadores, de los pobladores, del mundo rural.

Con este objeto, la asamblea reafirmó la propuesta establecida en el documento de impulsar una revolución orgánica en el partido, que vuelque el PS hacia la sociedad

3.- El Congreso Ordinario debe garantizar la plena transparencia y respeto a las normas de democracia interna, por lo qué denunciamos y rechazamos maniobras tendientes a alterar la legalidad del partido, con abusos, como el ocurrido recientemente en las regiones de Antofagasta y Atacama, destinados a impedir que nuevos militantes, cuya incondicionalidad con la actual mesa no está garantizada, puedan ejercer sus derechos democráticos en el Congreso y en la elección interna posterior. Seguiremos denunciando ante la opinión pública estas irregularidades, que afectan los más elementales derechos democráticos de la base socialista.

4.- Proponemos que el candidato (a) del Partido Socialista a la Presidencia de la República sea nominado (a) en una primaria interna, en la que puedan participar todos los inscritos en el padrón partidario. Este mismo mecanismo debe utilizarse para nominar en las comunas los candidatos o candidatas a alcaldes y concejales del partido.

5.- El partido debe adoptar medidas para poner término de una vez por todas a los actos de corrupción en los que puedan incurrir sus militantes en el ejercicio de cargos partidarios o públicos; por lo que se hace indispensable aprobar en el Congreso un Código de Conducta Socialista y nominar una Comisión de Etica que regule el comportamiento de los militantes.

6.- Buscar los caminos para derogar la actual Constitución Política del Estado, mediante una Asamblea Constituyente, que establezca un nuevo orden jurídico más democrático y socialmente justo, estableciendo entre otras instituciones el plebiscito vinculante, como medio para fortalecer una democracia más directa y participativa.

7.- La asamblea expresó su solidaridad con el Senador Alejandro Navarro, ante los intentos por arrebatarle su cargo legítimamente obtenido con una de las más altas mayorías nacionales, rechazando la maniobra de diputados de la derecha, vinculados con la dictadura, que intentan acallar voz crítica de Navarro al actual modelo político, social y económico.

8.- Se convino en conformar una comisión redactora del documento que presentará el Nuevo Socialismo en el Congreso del Partido.

9.- Entre los meses de noviembre y diciembre se realizarán encuentros del Nuevo Socialismo en las regiones del país.

CORRIENTE DE OPINIÓN NUEVO SOCIALISMO

PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE

(en período de Congreso)

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Siempre se puede saber un poco más



por Jorge Arrate en EL MOSTRADOR (12 de septiembre 2007)

“Siempre se puede saber un poco más”. La frase de la Presidenta Bachelet a propósito de las nuevas iniciativas del Gobierno en materia de derechos humanos recoge plenamente la experiencia chilena y de otros países. En el caso de Chile, ha existido durante 17 años una postura permanente y sistemática, a veces vocinglera, otras subterránea, que se propone como objetivo cerrar el tema de los derechos humanos. Sus fundamentos han sido expresados de forma distinta: cicatrizar las heridas, reconciliarse, perdonar, reconstruir las relaciones con las Fuerzas Armadas, mirar el futuro. Mirar el futuro… Como si alguien pudiera mirar el futuro sin ser dueño de su propio pasado… Por fortuna, esa línea que busca impedir la verdad y paralizar la justicia, no ha tenido éxito en ninguno de los gobiernos de la Concertación. Hubo intentos de impulsarla y son de público conocimiento, pero nunca logró imponerse. En otros países, como Argentina y Uruguay, por vías diversas, el cierre o “punto final” llegó a ser legalmente declarado. No obstante, la fuerza de los movimientos que luchan por la verdad y la justicia y el poder de la memoria histórica ha sido tal que se han abierto nuevos espacios, incluso cuando las posibilidades parecían inexistentes. No cabe duda que, en nuestro caso, la actitud de permanente vigilancia de las organizaciones de derechos humanos ha sido el factor decisivo para evitar el “punto final”, coadyuvadas por los abogados de derechos humanos, la rehabilitación ética del poder judicial, organizaciones como el Partido Socialista y el Partido Comunista y dirigentes y militantes de todas las fuerzas que forman parte de la Concertación o que se identifican con la izquierda no parlamentaria. Pensemos por un instante qué hubiera ocurrido de haberse aprobado iniciativas legales que, desde comienzos de los años noventa, han pretendido, de modo subrepticio, poner un límite temporal a la investigación de la verdad y la aplicación de la justicia: podríamos hacer un listado de casos que simplemente se habrían perdido en el olvido, de hechos que hubiésemos ignorado, de culpables que, hoy condenados y presos, andarían libres por la calle. “Siempre se puede saber un poco más”. La frase presidencial es una reiteración del no al “punto final” y la reafirmación de una política que, en vez de acoger la amnesia colectiva, propone agotar los esfuerzos por la verdad.

lunes, 23 de julio de 2007

UNIR FUERZAS PARA DERROTAR LA EXCLUSIÓN



Chile es hoy una sociedad profundamente excluyente. Para que no lo siga siendo, es preciso unir las fuerzas políticas y sociales de auténtica vocación democrática y popular.

La exclusión erosiona la legitimidad de las instituciones políticas y tiene un negativo impacto socio-económico. Está excluido un amplio contingente, en particular de jóvenes, que creen inútil ejercer su derecho a sufragio. Están excluidos los chilenos que viven fuera del país a los que la derecha niega sus derechos ciudadanos. Además, fuerzas políticas y sociales significativas son víctimas de un sistema electoral que mañosamente los deja fuera del Congreso Nacional y que garantiza un veto parlamentario a la derecha. Por otra parte, recientes encuestas muestran que un alto número de chilenos desconfía de los partidos y se declara independiente.

El cuadro es desolador para un país que tiene desafíos de igualdad y libertad de gran magnitud: la mitad del universo de ciudadanos potenciales no participa hoy día en las elecciones.

Sólo un acuerdo amplio de las fuerzas que quieren una verdadera democracia podrá superar la exclusión política injusta y moralmente repudiable. Mientras no lo haya, la derecha mantendrá impertérrita su conducta y continuará disfrutando de sus privilegios políticos ilegítimos.

Cada vez que las fuerzas democráticas y populares han aunado su fuerza, importantes logros han sido posibles. En 1938, el Frente Popular derrotó a la derecha porque unió a radicales, socialistas, comunistas y movimiento sindical y recibió apoyo de jóvenes de la Falange Nacional. En 1958 la democracia chilena, viciada por el cohecho de la derecha y la influencia del dinero, fue objeto de importantes perfeccionamientos gracias al acuerdo sobre “Saneamiento Democrático” que alcanzaron las fuerzas progresistas en el Congreso, entre ellos una profunda reforma al sistema electoral y la derogación de la ley que ilegalizaba al Partido Comunista. El triunfo del NO en el plebiscito de 1988 y la elección de Patricio Aylwin en 1989 fueron importantes momentos de coincidencia de las fuerzas demócráticas y populares. Lagos y Bachelet, al no alcanzar la mayoría en la primera vuelta electoral, triunfaron en la segunda gracias a la acumulación de los sufragios de las fuerzas de avanzada.

Los desafíos democráticos que enfrenta Chile son enormes. Para superarlos, es preciso derrotar a la derecha en los municipios y en el Congreso y quebrar su veto parlamentario. Lograr ese objetivo tiene un requisito: unir fuerzas.

Estamos seguros que no existen grandes obstáculos para generar convergencias básicas que se propongan, al menos, la tarea elemental de sanear la democracia chilena. Las dificultades que existen, tales como pequeños intereses corporativos y resentimientos o rencores políticos, deben ser superadas.

Los debates sobre la Concertación y su devenir o sobre el sistema electoral binominal deben, en primer término, considerar esta perspectiva. Por eso los abajo firmantes, parlamentarios y dirigentes políticos de partidos de la Concertación, invitaremos a nuestras respectivas colectividades a establecer de inmediato los diálogos con el Partido Comunista, La Surda, Fuerza Social, y otros grupos políticos y sociales que participaron en Juntos Podemos, que permitan establecer, como primer paso, un pacto para las próximas elecciones municipales y parlamentarias. Por otra parte, nos comprometemos a desplegar la actividad que sea necesaria para favorecer el encuentro democrático y la construcción de un gran acuerdo popular que permita democratizar las instituciones y luchar con perspectivas de éxito por un Chile socialmente justo.

Santiago, julio del 2007

Sergio Aguiló, diputado PS

René Alinco, diputado PPD

Jorge Arrate, ex Ministro y ex Presidente del PS

Gabriel Ascencio, diputado PDC

Marco Enríquez-Ominami, diputado PS

Marcos Espinosa, diputado PRSD

Ramón Farías, diputado PPD

Jorge Insunza, diputado PPD

Tucapel Jiménez, diputado PPD

Arturo Martínez, Presidente de la CUT

Alberto Robles, diputado PRSD

María Rozas, Vicepresidente de la CUT

Eduardo Saffirio, diputado PDC

Alejandro Sule, diputado PR



miércoles, 4 de abril de 2007

MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y TRANSANTIAGO

Detrás de cada fortuna hay un crimen, reza el dicho. Y parecer ser que en esta historia inconclusa del transantiago esa máxima se cumple en todas sus letras, ya que en sus inicios, el plan estrella de la Concertación se veía color de rosa. La disminución de la contaminación acústica, del smog, de los accidente y de los asalto, a lo que se sumaba la excelente imagen de Iván Zamorano, presagiaba un quinto gobierno de la Concertación. Atrás parecía quedar la formidable campaña mediática de desprestigio político ejecutada por la derecha a propósito del caso Chiledeportes.

Por eso, ya desde el primer día los medios de comunicación ligados a la derecha comenzaron a bombardear a la opinión pública con noticias negativas. Radio Bio Bio, el diario Las Ultimas Noticias y Chilevisión, exacerbaron los ánimos resaltando los puntos negativos del nuevo sistema de trasporte. Desde luego que los errores de diseño, unido a la poca voluntad de los empresarios para cumplir con su parte, le facilitaron la tarea. A esta ofensiva mediática se sumó tempranamente el diputado ultrapinochetista Iván Moreira, quien, saliéndose de toda lógica del modelo económico impuesto por su padre putativo, exigió que Zamorano devolviera “los 300 millones de pesos”, que según él abría cobrado. Tiró la piedra y se fue de viaje por el extranjero. Pronto entendieron el mensaje los demás medios de derecha, quienes en sendas reuniones de pauta decidieron una colosal campaña de desprestigio del nuevo sistema. Así fueron creando un clima adverso que con los días adquirió un carácter de psicosis colectiva: usuarios prácticamente secuestraron máquinas para llegar a destino, un enojado pasajero destruyó a golpes un validador, otro agredió a un conductor con un sendo puñetazo en un ojo, un grupo ofuscado pateó en el suelo a un chofer y varios monitores fueron insultados y golpeado. Gracias a la prensa por fin la gente tenía voz y hasta los desviados salieron a la calle a manosear a las muchachas. Curiosamente los viajes aumentaron en tres millones diarios. Como nunca en la vida democrática postdictadura los medios de derecha le dieron tanta tribuna a quien se les pusiera por delante, hasta el punto de que cualquier pelafustán se sentía experto en tránsito. Creció exponencialmente el irrespeto en los momentos en que se necesitaba más cordura. Hasta el periódico The Clinic, del que sus lectores esperan mayor profundidad y suspicacia, lejos de bucear en los objetivos ocultos, se sumó a esta irracional campaña. Este medio cada vez más reciente la ausencia de Patricio Fernández.

Del análisis discursivo de las crónicas de los medios de derecha, se puede deducir claramente su finalidad política. En tan sólo unos días éstos elevaron a los manifestantes casi a la calidad de “justicieros”. Ninguno se refirió a ellos como “vándalos”, “desalmados” o “violentistas”, como habitualmente lo hacen, sino que en esta ocasión sólo eran “manifestantes descontentos con el transantiago”. La guinda de la torta la puso el diario La Segunda, de propiedad de El Mercurio, el día viernes 16 de marzo. Sin siquiera inmutarse ese medio tituló en portada con el “Desgaste de Carabineros” y en su interior un artículo titulado “Quienes son los Bravos que desafía a Carabineros”. Para un estratega esto suena más bien a incitación a la violencia que a información objetiva.

A esas alturas del conflicto, y con una presidenta que regresaba preocupada de su gira al extranjero, la derecha inicia una feroz ofensiva enviando una jauría de periodistas a acosar a las autoridades políticas para preguntar por supuestos rumores inventados por ellos mismos pero adjudicados a una masa inexistente. Ya el sábado 24 de marzo, con una caradurez tremenda, el diario La Tercera publicó en portada los resultados de su propia encuesta: “según un sondeo, el 85 por ciento de la gente quiere cambio de gabinete”.
El lunes 26 de marzo, después de un sábado de furia periodística por el mutismo del gobierno, La Segunda tituló “Santiaguinos en Séptimo Lunes Crítico” matizando sus páginas con fotos seleccionadas de usuarios con cara de amargados. Este mismo medio se hizo eco en portada, como nunca antes, de una convocatoria del FMR llamando a reunirse “frente al monumento de Allende”. La idea la siguieron todos los medios ligados a la derecha y durante el martes y miércoles anunciaron profusamente El Día del Combatiente. Y cual profecía autocumplida, comenzaron a producirse los desmanes. La conmemoración de la muerte de los hermanos Vergara, que todos los años se limitaba sólo a algunos campus universitarios y a la Villa Francia, esta vez se extendió por varias poblaciones y regiones del País. Una vez ejecutado los previsibles desmanes, los medios procedieron a divulgarlos profusamente para “confirmar” el “caos” existente. Cumplido el objetivo, le sacaron el micrófono a los “atormentados” usuarios. Un dato curioso: una encuesta del El Mercurio arrojó que un mayor porcentaje de los no usuarios se mostraban disconformes con el transantiago ¡¡¡Plop!!!

Pero, ¿qué hay detrás de esta constante confabulación de los medios y la derecha política?. El año 1989, cuando el dictador perdió el plebiscito, los dos grandes consorcios periodísticos, COPESA y EL MERCURIO S.A., ambos propietarios de casi todos los medios de comunicación escritos de todo Chile, estaban endeudados hasta el cuello con el Fisco. Antes de irse el dictador les permutó la millonaria deuda por avisaje estatal a futuro, compromiso que duró los primeros años de los gobierno de la Concertación. Una vez concluida la deuda estos consorcios quisieron renovar el contrato, pero la Concertación se rehusó.

De su ira surgió su primera víctima: el presidente Ricardo Lagos con el caso MOP-GATE. Le dieron como bombo en fiesta a Don Ricardo. Hoy le toca el turno a la señora Bachelet con el Transantiago.
El objetivo de todo este ensañamiento, que por lo general arrastra a inocentes, persigue lograr que “de una vez por todas” la derecha gane las elecciones presidenciales y así recuperar los “favores” del Estado. Sólo así sus editores y periodistas obsecuentes tendrán la pega y los buenos sueldos asegurada por muchos años. Como se puede apreciar, detrás de cada fortuna hay un crimen, y esta vez parece no ser la excepción.
Luis Zenteno Mora
z.zenteno@yahoo.es

jueves, 8 de marzo de 2007

Más innovaciones socialistas

escrito por Jorge Arrate

En varias ocasiones he usado los términos "post renovación" y "ultra renovación" para referirme a algunos procesos ocurridos en el Partido Socialista luego de la llamada “renovación” de las décadas de los setenta y ochenta. Hay quienes me han dicho que se trata de una exageración, de un recurso lingüístico para descalificar la evolución socialista de los últimos quince anos. Me agregan que, de esa manera, disminuyo los logros de la transición a la democracia y sus gobiernos y, en particular, los aportes que los socialistas hemos hecho al proceso post dictatorial. Otros amigos me dicen que esas denominaciones revelan un intento de mi parte de apropiarme de la renovación original y representan bien la que sería mi falta de humildad para enfrentar algunas de mis derrotas políticas.Sin embargo, al seguir por la prensa, desde fuera de Chile, los debates y opiniones socialistas surgidas este verano (invierno para mí), vuelvo a la idea que las bases de la renovación original tienen poco que ver con la evolución de los últimos tiempos.A propósito de los nombres de posibles candidatos a la Alcaldía de Santiago, el Secretario General del PS lanza a la palestra el de José Viera Gallo. Sigo siendo un socialista disciplinado y, por lo tanto, cualquier candidatura de Viera Gallo en representación del PS contaría con mi voto. Pero no sólo eso: sin duda se trata de un compañero talentoso, creativo, de gran capacidad política. Más aún, lo considero un amigo, más allá de eventuales discrepancias, después de todos estos años de militancia compartida.Me sorprende, sin embargo, que la razón para levantar su nombre sea su capacidad de lograr "votos de derecha", según expresa el Secretario General en La Nación. Entiendo que en las actuales campañas electorales un candidato debe conquistar todos los votos que pueda. Ganar sufragios que no son parte de la votación tradicional de una línea o tendencia es una tarea ineludible. La cuestión es hacerlo mediante un esfuerzo para generar apoyo a las ideas propias y no a la inversa. Dicho de otro modo, hay que convencer a los indecisos, hay que atraer a los que se ubican en el centro, pero con ideas que sean una proyección de los objetivos programáticos del socialismo chileno.La mayor operación hacia el centro realizada por el PS ha sido la creación del PPD que nació, como partido instrumental destinado exclusivamente a cumplir su función representativa y vigilante en el plebiscito de 1988, acogiendo hasta sectores de la derecha democrática. Recuerdo con agrado la convivencia, tras objetivos democratizadores, con personajes como Armando Jaramillo o Julio Subercaseaux, liberales de vieja estirpe. Lamenté cuando, años más tarde, devenido ya el PPD en partido institucionalizado y con plenas aspiraciones, los antiguos liberales no pudieron seguir conviviendo con los nuevos liberales surgidos en el seno del PPD y abandonaron ese partido.Esa operación, en principio exitosa, puede y debe ser objeto, con la distancia que el tiempo otorga, del análisis correspondiente. No es mi intención contribuir a ese objetivo ahora. Lo que deseo destacar es que en los días que corren pareciera que el PS se arriesga hasta a emprender operaciones hacia la derecha, seleccionando candidatos sobre una base novedosa en el socialismo: su atractivo para los sectores conservadores. Uno se pregunta si acaso no sería más natural, más apropiado, buscar formas de acercamiento, también electoral, con la izquierda. Quizá estaría más en consonancia con la historia y naturaleza del PS.Curiosamente, días después trascendió a la prensa un debate de los socialistas suscitado porque uno de sus Vicepresidentes es presidente del directorio de una de las empresas del Transantiago. Es otra innovación, sin duda, el ejercicio simultáneo de ambas funciones, tratándose de una empresa de servicio público que licita ante el Estado. Pero, el Secretario General del Partido, sin duda legítima y honestamente inquieto por el asunto, señala que hay que hacer un debate más riguroso ya que le parece más serio que haya militantes del PS que sean miembros del directorio de una AFP. Al leer la noticia no pude evitar la resonancia: Viera Gallo es, entiendo, uno de esos directores.Ser director de AFP no tendría nada de particular si los directores fueran designados por los afiliados como, a mi juicio, debería ser. Del mismo modo como los accionistas de una sociedad anónima eligen a sus representantes, creo deseable que aquellos obligados por ley a entregar a una administradora privada sus cotizaciones previsionales, todos los meses, elijan a lo menos parte del directorio de la entidad encargada de rentabilizar sus ahorros. Pero en las AFP los que ponen el dinero no tienen palabra que valga, son los que lo administran (y obtienen altas rentabilidades para su empresa gestionadora, mucho más altas que las que logran para el fondo constituido por los afiliados) los que designan los directores.Cuando el gobierno de Michelle Bachelet ha puesto en primer lugar de la agenda el sistema de seguridad social y su reforma, las AFP habrán de ser muy cautelosas en la nominación de sus directores. En el caso de Viera Gallo, pienso sinceramente que si él asumiera alguna función política de gobierno central o municipal, o parlamentaria, o de alta dirección partidaria, obviamente dejaría ese cargo. El punto es que observo algo contradictorio entre la propuesta de Viera Gallo para la Alcaldía de Santiago, por su capacidad de seducir a la derecha, y la crítica a Viera Gallo -sin nombrarlo- por ser director de una AFP.En fin, pienso que el Partido Socialista tiene que tratar de convencer sobre la bondad de sus ideas a todos los chilenos, sin ninguna discriminación. Creo también que debe ampliar sus espacios propios y los de entendimiento hacia la izquierda y el centro. Admito que la libertad de trabajo vale también para los socialistas, pero estimo que, en ciertos casos, la opción laboral debe inhibir ciertas funciones políticas.En cuanto al abordaje sobre el electorado de derecha me parece demasiado osado elegir candidatos socialistas sobre la base de los gustos del sector que ha sido y es nuestro adversario histórico. Me parece muy "post renovado", casi "ultra renovado", diría yo. No vaya a ser que nos salga el tiro por la culata.

lunes, 26 de febrero de 2007

Discurso de Salvador Allende desde los balcones de la Federación de Estudiantes de Chile en la madrugada del 5 de septiembre de 1970 (FRAGMENTOS)



Con profunda emoción les hablo desde esta tribuna por medio de estos deficientes amplificadores. ¡Qué significativa es -más que las palabras- la presencia del pueblo de Santiago que, interpretando a la inmensa mayoría de los chilenos, se congrega para reafirmar la victoria que alcanzamos limpiamente el día de hoy, victoria que abre un camino nuevo para la patria, y cuyo principal actor es el pueblo de Chile aquí congregado. Qué extraordinariamente significativo es que pueda yo dirigirme al pueblo de Chile y al pueblo de Santiago desde la Federación de Estudiantes. Esto posee un valor y un significado muy altos.
Nunca un candidato triunfante por la voluntad y el sacrificio del pueblo usó una tribuna que tuviera mayor trascendencia. Porque todos lo sabemos: la juventud de la patria fue vanguardia en esta gran batalla, que no fue la lucha de un hombre, sino la lucha de un pueblo; ella es la victoria de Chile, alcanzada limpiamente esta tarde.Yo les pido a ustedes que comprendan que soy tan sólo un hombre, con todas las flaquezas y debilidades que tiene un hombre; y si pude soportar -porque cumplía una tarea- la derrota de ayer, hoy sin soberbia y sin espíritu de venganza, acepto este triunfo que nada tiene de personal y que se lo debo a la unidad de los partidos populares, a las fuerzas sociales que han estado junto a nosotros.

Se lo debo a radicales, socialistas, comunistas, social demócratas, a gentes del MAPU y del API, y a miles de independientes. Se lo debo al hombre anónimo y sacrificado de la patria; se lo debo a la humilde mujer de nuestra tierra. Le debo este triunfo al pueblo de Chile, que entrará conmigo a La Moneda el 4 de noviembre.La victoria alcanzada por ustedes tiene una honda significación nacional. Desde aquí declaro, solemnemente, que respetaré los derechos de todos los chilenos. (...)

Dije, y debo repetirlo: si la victoria no era fácil, difícil será consolidar nuestro triunfo y construir la nueva sociedad, la nueva convivencia social, la nueva moral y la nueva patria.Pero yo sé que ustedes, que hicieron que el pueblo sea mañana gobierno, tendrán la responsabilidad histórica de realizar lo que Chile anhela para convertir a nuestra patria en un país señero en el progreso, en la justicia social, en los derechos de cada hombre, de cada mujer, de cada joven de nuestra tierra.

Hemos triunfado para derrotar definitivamente la explotación imperialista, para terminar con los monopolios, para hacer una seria y profunda reforma agraria, para controlar el comercio de importación y exportación, para nacionalizar, en fin, el crédito, pilares todos que harán factible el progreso de Chile, creando el capital social que impulsará nuestro desarrollo.Por esto, esta noche, que pertenece a la Historia, en este momento de júbilo, yo expreso mi emocionado reconocimiento a los hombres y mujeres, a los militantes de los partidos populares e integrantes de las fuerzas sociales que hicieron posible esta victoria que tiene proyecciones más allá de la fronteras de la propia patria.Para los que están en la pampa o en la estepa, para los que escuchan en el litoral, para los que laboran en la precordillera, para la simple dueña de casa, para el catedrático universitario, para el joven estudiante, el pequeño comerciante e industrial, para el hombre y la mujer de Chile, para el joven de la tierra nuestra, para todos ellos, el compromiso que yo contraigo ante mi conciencia y ante el pueblo -actor fundamental de esta victoria- es ser auténticamente leal en la tarea común y colectiva. Lo he dicho: mi único anhelo es ser para ustedes el compañero presidente.Han sido el hombre anónimo y la ignorada mujer de Chile los que han hecho posible este hecho social trascendental. Miles y miles de chilenos sembraron su dolor y su esperanza en esta hora que al pueblo pertenece. Desde otras fronteras, desde otros países, se mira con satisfacción profunda la victoria alcanzada. Chile abre un camino que otros pueblos de América y del mundo podrán seguir. La fuerza vital de la unidad romperá los diques de las dictaduras y abrirá el cauce para que otros pueblos puedan ser libres y puedan construir su propio destino.Somos lo suficientemente responsables para comprender que cada país y cada nación tienen sus propios problemas, su propia historia y su propia realidad. Frente a esa realidad serán los dirigentes políticos de esos pueblos los que adecuarán la táctica que deberá adoptarse. Nosotros sólo queremos tener las mejores relaciones políticas, culturales, económicas, con todos los países del mundo.Sólo pedimos que respeten -tendrá que ser así- el derecho del pueblo de Chile de haberse dado el gobierno de la Unidad Popular.

Somos y seremos respetuosos de la autodeterminación y de la no intervención. Ello no significará acallar nuestra adhesión solidaria con los pueblos que luchan por su independencia económica y por dignificar la vida del hombre en los distintos continentes.Sólo quiero realizar ante la historia el hecho trascendental que ustedes han realizado, derrotando la soberbia del dinero, la presión y la amenaza; la información deformada, la campaña de terror, de la insidia y la maldad. Cuando un pueblo ha sido capaz de esto, será capaz también de comprender que sólo trabajando más y produciendo más podremos hacer que Chile progrese y que el hombre y la mujer de nuestra tierra, la pareja humana, tengan derecho auténtico al trabajo, a la vivienda, a la salud, a la educación, al descanso, a la cultura y a la recreación.Pondremos toda la fuerza creadora del pueblo en tensión, para hacer posible estas metas humanas que se ha trazado el programa de la Unidad Popular.Juntos, con el esfuerzo de ustedes, vamos a realizar los cambios que Chile reclama y necesita. Vamos a hacer un gobierno revolucionario.La revolución no implica destruir, sino construir; no implica arrasar, sino edificar; y el pueblo de Chile está preparado para esta gran tarea en esta hora trascendente de nuestra vida.Compañeras y compañeros, amigas y amigos:Cómo hubiera deseado que los medios materiales de comunicación me hubieran permitido hablar más largamente con ustedes, y que cada uno hubiera oído mis palabras, húmedas de emoción, pero al mismo tiempo firmes en la convicción de la gran responsabilidad que todos tenemos y que yo asumo plenamente. Yo les pido que esta manifestación sin precedentes se convierta en la demostración de la conciencia del pueblo.Ustedes se retirarán a sus casas sin que haya el menor asomo de provocación y sin dejarse provocar. El pueblo sabe que sus problemas no se solucionan rompiendo vidrios o golpeando un automóvil. Aquellos que dijeron que el día de mañana los disturbios iban a caracterizar nuestra victoria, se encontrarán con la conciencia y responsabilidad de ustedes. Irán a su trabajo mañana o el lunes, alegres y cantando; cantando la victoria tan legítimamente alcanzada, y cantando al futuro. Con las manos callosas del pueblo, las tiernas manos de la mujer y las risas del niño, haremos posible la gran tarea que sólo un pueblo conciente y disciplinado podrá realizar.América Latina y más allá de la frontera de nuestro pueblo, miran el mañana nuestro. Yo tengo plena fe en que seremos lo suficientemente fuertes, lo suficientemente serenos y fuertes, para abrir el camino venturoso hacia una vida distinta y mejor; para empezar a caminar por las esperanzadas alamedas del socialismo, que el pueblo de Chile con sus propias manos va a construir.

(...)

El hecho de que estemos esperanzados y felices no significa que vayamos nosotros a descuidar la vigilancia: el pueblo, este fin de semana, tomará por el talle a la patria y bailaremos desde Arica a Magallanes, y desde la cordillera al mar, una gran cueca, como símbolo de la alegría sana de nuestra victoria.Pero al mismo tiempo, mantendremos nuestros comités de acción popular, en actitud vigilante, en actitud responsable, para estar dispuestos a responder a un llamado -si es necesario- que haga el comando de la Unidad Popular. Llamado para que los comités de empresas, de fábricas, de hospitales, de las juntas de vecinos y en los barrios y en las poblaciones proletarias vayan estudiando los problemas y las soluciones; porque presurosamente tendremos que poner en marcha el país. Yo tengo fe, profunda fe, en la honradez, en la conducta heroica de cada hombre y de cada mujer que hizo posible esta victoria.Vamos a trabajar más. Vamos a producir más.Pero trabajaremos más para la familia chilena, para el pueblo y para Chile, con orgullo de chilenos y la convicción de que estamos realizando una grande y maravillosa tarea histórica.
¡Cómo siento en lo íntimo de mi fibra de hombre, cómo siento en las profundidades humanas de mi condición de luchador, lo que cada uno de ustedes me entrega!. Esto que hoy germina es una larga jornada. Yo sólo tomo en mis manos la antorcha que encendieron los que antes que nosotros lucharon junto al pueblo y por el pueblo.Este triunfo debemos tributarlo en homenaje a los que cayeron en las luchas sociales y regaron con su sangre la fértil semilla de la revolución chilena que vamos a realizar.Quiero, antes de terminar, y es honesto hacerlo así, reconocer que el gobierno entregó las cifras y los datos de acuerdo con los resultados electorales. Quiero reconocer que el jefe de plaza, general Camilo Valenzuela, autorizó este acto multitudinario, con la convicción y la certeza, dadas por mi, de que el pueblo se congregaría, como está aquí, en actitud responsable, sabiendo que ha conquistado el derecho a ser respetado; respetado en su vida y respetado en su victoria; el pueblo que sabe que entrará conmigo a La Moneda el 4 de noviembre de este año.
(...)
Nunca, como ahora, sentí el calor humano; y nunca, como ahora, la canción nacional tuvo para ustedes y para mí tanto y tan profundo significado. En nuestro discurso lo dijimos: somos los herederos legítimos de los padres de la patria, y juntos haremos la segunda independencia: la independencia económica de Chile.Ciudadanas y ciudadanos de Santiago, trabajadores de la patria: ustedes y sólo ustedes son los triunfadores. Los partidos populares y las fuerzas sociales han dado esta gran lección, que se proyecta más allá, reitero, de nuestras fronteras materiales.Les pido que se vayan a sus casas con la alegría sana de la limpia victoria alcanzada. Esta noche, cuando acaricien a sus hijos, cuando busquen el descanso, piensen en el mañana duro que tendremos por delante, cuando tengamos que poner más pasión, más cariño, para hacer cada vez más grande a Chile, y cada vez más justa la vida en nuestra patria.

Gracias, gracias, compañeras. Gracias, gracias, compañeros. Ya lo dije un día:lo mejor que tengo me lo dio mi partido, la unidad de los trabajadores y la unidad popular.A la lealtad de ustedes, respondré con la lealtad de un gobernante del pueblo; con la lealtad del compañero presidente.

Santiago de Chile, 4 de Septiembre de 1970

Himno del PARTIDO SOCIALISTA



Contra el presente vergonzante

el Socialismo surgirá.

Salvación realidad liberante,

que ha fundido en crisol la verdad

que ha fundido en crisol la verdad.

Sellaremos con sangre la historia

nuestra huella pujante y triunfal.

El Partido dará a los que luchan,

digno ejemplo de acción contra el mal.

Socialistas a luchar,

resueltos a vencer,

fervor, acción

hasta triunfar, nuestra revolución.

Arriba el Socialismo obrero,

que es nuestra Liberación.

militantes puros y sinceros

prometamos jamás desertar

reafirmemos la fe socialista,

que es deber sin descanso luchar,

contra el pulpo del imperialismo

que a los pueblos desea atrapar.

Socialistas a luchar,

resueltos a vencer,

fervor, acción,

hasta triunfar, nuestra revolución.

Socialistas a luchar,

resueltos a vencer.

Fervor, acción, hasta triunfar,

nuestra revolución